Hamilton Leithauser – Black Hours

El doce de junio pasado, publicaba un corto post sobre The Walkmen, aquel grupo de rock que siempre ha ido a destiempo y no ha logrado nunca coger el tren bueno –léase él de la fama, donde se subieron Strokes, Libertines, o White Stripes-. No “gozan de reconocido prestigio”, como dicen en las biografías malas. Pero a Fiouck le gustan los patitos feos y los calimeros, aquí caben todos los almas perdidas, siempre y cuando sean sinceros en su propósito. Era el caso de The Walkmen.

A lo que iba, pues hoy 10 de septiembre, haré otro post cortito –jejeje qué bueno soy para escaquearme- sobre Hamilton Leithauser. Si The Walkmen fueron poco conocidos, imagina su cantante. Como no le faltaba talento al grupo, él terminaría diciendo “Lo intento yo solito, a ver si los gafes eran ellos”. Así que a finales de 2013, el grupo le dio a la tecla “pause”, y tres de sus miembros aprovecharon para intentar la aventura en solitario. Dos se perdieron definitivamente por ahí, mientras que el cantante, más listo, encontró el camino de vuelta, cual pulgarcito habiendo esparcido antivientos de micrófonos.

Se ve que se lo venía currando desde tiempo atrás, porque tan sólo tres meses después de anunciar un break en la vida del grupo, publicaba su primer álbum, Black Hours. No sé si por la edad o las ganas de probar otra cosa, pero acaba de dar un giro bastante radical en su música, coqueteando con el estilo crooner de Sinatra, las melancolías amargas de Randy Newman o la pop brillante de Elvis Costello.

hamilton leithauser black hours

No es un disco para amarlo a la primera, buena señal. Ofrece unas composiciones muy trabajadas y un acabado tipo berlina de lujo, con asientos de cuero y salpicadero de madera. Sólo falta el vaso de whisky y el puro. Tss, con un Seagram con Schweppes, estaba perfecto. Para interpretar los diez temas inicialmente compuestos al piano, a Hamilton Leithauser un único chasquido de dedo le bastó para reunir un auténtico panel de lujo, con músicos de Vampire Weekend, The Shins y Fleet Foxes.

El álbum lo abre la suntuosa 5am, hermosa pieza emotiva, en contradicción total con la foto del cantante en la portada. El resto del disco, otras nueve canciones igual de bonitas, mezclan magníficamente la pop melancólica de un artista liberado de sus obligaciones y su pasado, y cierta energía rock de la que uno, en el fondo, nunca reniega del todo. Un álbum más que recomendable. El bueno de Fiouck te deja con la mitad de los temas que lo componen.

 

 

 

9 pensamientos en “Hamilton Leithauser – Black Hours

  1. ¡Oh! Te dejas fuera “The Smallest Splinter! (post en preparación).
    Al respecto de los restantes componentes de The Walkmen, tampoco han perdido el tiempo: dale una escucha a “Philadelphia Raga”, del también ex-componente Peter Matthew Bauer, y verás que el tipo no es manco.

    • Bueno cuando digo que dos se perdieron por ahí, no quiere decir que no estén haciendo buena música, sólo que les va a costar más llegar hasta nosotros.
      Estoy escuchando Philadelphia Raga, magnífica intro, me encanta…

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