H.R. Giger – Alien

Recuerdo que una vez, de joven, menor de edad aunque ya con voz cambiada y algún que otro pelo en el pecho –mentira, sólo uno, que se había adelantado sin ningún motivo-, al llegar la Navidad, pedí algo muy personal, fruto de mis ganas de tener algo original y diferente, a años luz del círculo de los medios y anuncios. Corría el año 1979, un amigo mío había estado en los US durante el verano y había vuelto con Alien en la sangre –El Octavo Pasajero-. Antes de que se estrenara en Francia, me machacó la cabeza no sólo con el bicho, sino con el creador del mismo. Hasta tal punto que cuatro meses después, cuando el típico “qué quieres para Navidad”, solté “Quiero un libro retrospectiva sobre H.R. Giger”. No me preguntaron si había bebido, porque sus miradas indicaban que no dudaban de ello. Es cierto que, quién iba a saber who the fuck era H.R. Giger en 1979, en una ciudad provincial del oeste del país vecino, por mucho que contara con el mejor equipo de fútbol del mundo –y queeeeeeeeé-? En Diciembre de 1979, nadie.

Total, ayer H.R. Giger falleció, con 74 años. Recibí desde esta misma ciudad por lo menos cinco mensajes –tres whatsapp, un mail y un sms- anunciándome la triste noticia. Pues sí, digo triste porque durante muchos años, en una época que calificaría de esponja, este artista suizo me acompañó, día sí día no, con su arte visual, uno de los más transgresores de la época. Fue más que precursor, se inventó un estilo tan propio que nadie más le siguió, logrando que cuarenta años después perdurara un estilo reconocible al segundo. Creó un mundo fantasmagórico, de pesadilla, reforzado por un entorno monocromo, a base de grises y azules muy oscuros. El libro que me regalaron aquel año medía más de 40 cms de alto, ofreciendo una superficie de presentación novedosísima, en la que las obras tomaban una dimensión que otros formatos normales de la época no daban. Estaba súper orgulloso de ello, pero lo perdí. Sí, lo sé, soy un paquete; decenas de vinilos y muchos libros, este ha sido el precio a pagar por mudarme cerca de veinte veces en todos estos años –¡lo acabo de ver en más de 500 euros en eBay!-.

la bestia

En 1975, se le acerca Alejandro Jodorowsky, uno de los grandes maestros de los comics de ciencia ficción, con su comparsa Moebius, para trabajar en el primer proyecto para llevar Dune a la gran pantalla, la grandiosa novela de Frank Herbert. A Giger se le encomienda elaborar el entorno visual de la familia Harkonnen, la dinastía enferma, enemiga de los Atreides. Pero aborta el proyecto y todos se retiran, aunque el trabajo realizado no queda en el olvido. En 1978, Ridley Scott le llama para engendrar el peor monstruo del cine de todos los tiempos. Ni Frankenstein, ni Dracula ni leches en vinagre. Alien, el mal llamado octavo pasajero, infinito hijo de la gran p… que me aterrorizó años. Literalmente. Una pesadilla de bicho, feo a más no poder, malo como ningún otro, pero fascinante, absolutamente y gozosamente fascinante. La escena final con Sigourney Weaver y sus braguitas de H&M, cuando se da cuenta de que la m…. de cucaracha sideral se ha instalado precisamente donde ella pensaba estar a salvo, quedará para siempre en la retina de los que vieron, vivieron y sufrieron la lucha casi silenciosa entre las dos razas… Jo, cine imperial. Total.

Te dejo con tres temas de la BSO, realizada por el gran Jerry Goldsmith. Es enorme, porque su música logra reforzar el terror de los imágenes como poca; y aunque cuesta identificar a una parte más icónica que otra, treinta y cinco años después, figura en el panteón de las grandes bandas sonoras del cine moderno.

 

 

 

3 pensamientos en “H.R. Giger – Alien

  1. Pingback: Post número 500 – Falta Poco | Un día, un disco.

  2. Gran banda sonora para una gran película, que digo película: gran saga. Es la excepción que confirma la regla: todas las pelis de Alien son buenas.Bueno la saga Fast&Furious no se queda atrás ,aunque me quedo con la primera, el guión está tan bien hecho que no necesita de tanta “acción” como las posteriores para mantener la “tensión”, la fotografía es excelente (muy en la onda de la serie de los 80’s Miami Vice) . Qué grande Don Jonhson y qué buena la banda sonora de esa serie también! Sí es que el cine y la música van de la mano, la banda sonora es el amplificador de emociones de las imágenes visuales. No sé si me explico…
    Y si piensas en tu vida como una película? Todos tenemos nuestra propia Banda Sonora….las canciones que marcaron nuestra vida. Interesante….me voy a pensar una play list con ese tema…

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