Brigitte Bardot – Je T’Aime… Moi Non Plus

París, 1960. Un señor está a punto de cumplir cuarenta años y su mujer le quiere regalar algo muy especial. Como sabe de su pasión por Brigitte Bardot -más conocida en esa época por sus iniciales, BB-, acude a un local de tatuajes, donde pide que le dibujen una B en cada nalga. El día señalado, cuando él vuelve del trabajo, ella se encuentra desnuda, encima de la cama, el trasero como una ofrenda al amor de su vida. Él entra en la habitación, mira a su mujer, se fija en la escena, y le dice, lacónico: “¿quién es BOB?”.

Qué se le va a hacer, llevo escuchando este chiste mil años y siempre me muero de risa. No lo puedo evitar. Como mito viviente y última depositaria de lo que era el cine hace medio siglo -con la bellísima Sophia Loren–, Bardot fue objeto de todos los piropos, y de algún que otro chiste salaz. Hoy, a sus recién cumplidos ochenta años, me temo que es justo lo contrario. Con Y Dios creó a la Mujer, en 1956, en la Croisette de Cannes, sólo se escuchaban silbidos admirativos. Hoy, aguzando el oído, tal vez resuene a lo lejos algún abucheo. El precio a pagar por pasar de inspiración nocturna de millones de hombres a defensora de las ideas del Frente Nacional de la Lepen.

En España es posible que su faceta de cantante sea menos conocida. En Francia ha dejado para la posteridad unas cuantas canciones que forman parte sí o sí del patrimonio cultural galo. Veamos cuatro de ellas, que posiblemente reconozcas.

1958, BB no lleva más de tres años como actriz pero ya se encuentra en el apogeo de su corta carrera –dejó el cine en 1973-. Lleva tiempo desesperándose por no encontrar la casa de sus sueños, una que tuviera “los pies en el agua”, en Saint Tropez. Un día que se encontraba en Almería, rodando “La Femme et le Pantin” de Julien Duvivier –no le he encontrado adaptación al español-, recibe una llamada de sus padres que acaban de dar con lo que creen es la casa que anda buscando. Coge el primer vuelo que puede, visita la casa, se queda fascinada al instante y la compra en un plis plas. La finca se llamaba La Madrague y de un día para el otro, se convirtió en el lugar donde había que estar de junio a septiembre. Cinco años más tarde, homenajeó a su propia casa con una canción suave y muy nostálgica, que fue todo un éxito en Francia.

1967. Brigitte Bardot es una gran amiga de Serge Gainsbourg, el artista que más dio de que hablar durante cuarenta años en el país vecino. Músico, compositor, letrista, cantante, actor, escritor, filósofo –sobre todo a partir de 4 grs de alcohol en la sangre-, fumador y bebedor empedernido. Aquel año, él y Bardot entablaron algo más que una relación de amistad. La Bella y La Bestia –Gainsbourg era feo que da grima-, formaban el dúo musical que todos envidiaban. La belleza de la cantante con el talento de uno de los más grandes letristas y compositores que haya conocido Francia. De esta unión fuera de lo común, nacieron tres temas de leyenda.

bardot harley

El primero, Harley Davidson, en la que la rubia domaba a la leyenda de las carreteras, con un mini short de cuero que provocó más de un hipo masculino y su correspondiente recriminación femenina –Bardot fue la responsable involuntaria de más de una ruptura en los años 60’s-. La segunda fue Bonnie & Clyde, que salió en 1968 a los pocos meses del estreno de una película del mismo nombre, realizada por Arthur Penn, basada en la historia real de una pareja de atracadores, Clyde Barrow (Warren Beatty) y Bonnie Parker (Faye Dunaway). Es de sobra conocido que esta historia fascinó a Gainsbourg toda su vida. A Brigitte Bardot le puso en bandeja una adaptación de un poema escrito por la propia Bonnie Parker, que los dos interpretaron en un dúo de leyenda.

Aunque para leyenda, la de Je t’aime… Moi non plus. Aquel mismo año 1967, Brigitte Bardot le pidió a Gainsbourg que le escribiera “la historia de amor más bella que puedas imaginar”. En una noche escribió una canción de amor y de… algo más. La música se grabó en Londres y la interpretación del dúo en un estudio de París. La letra no dejaba ninguna duda sobre cómo él veía su relación con una diosa. Y si no fuera bastante claro, se añadieron sonidos simulados de un orgasmo femenino. En su primera emisión en la radio Europe 1, la canción causó tal sensación y escándalo que fue retirada de la programación, y pocas veces más se pudo escuchar. El 45t venía con una pegatina que prohibía la venta a los menores de edad -21 años en aquella época-. Hasta la rubia le dijo a Gainsbourg que se buscara otra intérprete, viendo cómo podía peligrar su carrera. Por este motivo la volvió a re-interpretar un año más tarde con quien se convertiría en su tercera mujer, Jane Birkin.

Y luego la Bardot se enamoró de los bebés foca y de las ideas de una tarada, qué se le va a hacer.

 

 

 

 

4 pensamientos en “Brigitte Bardot – Je T’Aime… Moi Non Plus

  1. “Gainsbourg, el artista que más dio de hablar durante cuarenta años en el país vecino. ”

    Errata: el artista que más dio de que hablar…

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