Killing Joke – Night Time

Con veintidós años, Janis Joplin (ver post de ante ayer) estuvo un añito alejada de los excesos de una vida que casi la lleva una primera vez a la muerte. Después de ser literalmente mandada de vuelta a casa por sus amigos, pasó unos cuantos meses recuperándose con sus padres. Ays, mamas sólo hay una… Incluso contempló la posibilidad de casarse, tan pancha. Del casi futuro marido no se sabe nada. Las edades no coinciden, sin embargo todo apunta a Jaz Coleman, cantante de Killing Joke, el pendiente masculino de la Janis, por el atractivo. Buf, por dios qué feo era este tipo. En Halloween en los chinos cuelgan cientos de disfraces de Jaz Coleman. A su lado hasta Marty Feldman parece un metro sexual.

Además de cero agraciado, arrastra un carácter que, vamos, parece una chica –la ventaja de soltar estas cosas es que como mínimo la mitad de la audiencia de este blog asiente con la cabeza, en silencio, para que la parienta no pregunte por qué se está riendo-. Ya ya, lo sé, me estoy alejando. Jaz Coleman, decía yo, tiene mala leche. Y además no anda del todo fino. Después de sacar su quinto álbum, Night Time, el disco que les llevó a conocer bastante fama en 1985, declaró: “Estoy muy emocionado por la década de los 80, se trata de uno de los períodos más fascinantes de la historia, ya que habrá cambios profundos. Creo en un mundo futuro, no soy un nihilista. Cosas locas van a suceder, las mutaciones grandes surgirán. Y la naturaleza se convertirá en súper-naturaleza, donde sólo el 20% de la población mundial va a sobrevivir porque nadie está preparado, entonces habrá un nuevo mundo salvaje. Las imágenes de este mundo son los que se ven cuando escuchas a Killing Joke”. Sí Jaz, cosas locas han sucedido, pero no exactamente las que pensabas. Somos un 100% más que en 1985 y estamos súper preparados para convertir la naturaleza en un súper-cubo de la basura.

Las intenciones eran buenas. Se conocieron, él y Paul Ferguson en la cola del INEM inglés, en 78, en plena ola punk. Se unieron para montar un grupo de rock, Killing Joke, para recoger el testigo después de los Sex Pistols. Desde el principio lo pusieron claro, describieron la música que hacían como “the sound of the earth vomiting”, algo así como el sonido que la tierra haría vomitando. Con otros dos músicos, sacaron rápidamente un primer single, Turn To Red, en 1980, que les permitió llamar la atención de John Peel –este sí que era un jodido gurú atrevido, agudo, lúcido e intuitivo- y de Island Records, que les hizo firmar un contrato de distribución. Killing Joke, su primer álbum, proponía un universo musical saturado, con sonidos electrónicos, percusiones tribales, bajos sincopados y una tremenda guitarra. En los primeros conciertos, Jaz Coleman se subía al escenario con la cara pintada, aullando y anunciando a los que le querían escuchar –básicamente los que habían pagado, los demás pasarían- que el fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina. Ays Jaz, que tomabas?

Killing Joke Night Time

Antes de serlo por su música, se hicieron famosos por el cartel de una gira por UK, muy al principio de los 80’s, en el que se veía al Papa bendecir al ejército nazi, logrando que algunas salas cancelasen actuaciones previstas. Luego siguió un periodo confuso, durante el que sacaron tres discos más, sin lograr despegar nunca. Se disolvió el grupo, se volvió a formar, desapareció Jaz Coleman una primera vez –digo una primera vez porque lo volvió a hacer en 2012, le terminaron encontrando en el Sahara donde se había refugiado para escribir y pensar, posiblemente sobre el fin del mundo-. Hasta que en 1984, se marchó el grupo a Berlin a grabar un nuevo disco, el quinto, de la mano de Chris Kimsey. Este último acababa de pasar varios años trabajando con los Rolling Stones, en tres discos seguidos, Emotional Rescue, Tattoo You y Undercover. Todo menos un mindundis. Y como buen productor avispado, hizo de Killing Joke los reyes del punk rock bailable durante algunos meses, con el álbum Night Time. Más comercial que los trabajos anteriores de la banda, no renunció a su rabia y su sonido tan particular. Del disco se sacaron tres singles, siendo los dos primeros una mera rampa de lanzamiento –sin desmerecer- para Love like Blood, uno de los enormes éxitos rock del año 1985 en toda Europa, por no decir de todos los 80’s. La recuerdo como si fuera ayer, buf lo que me gustaba esta canción. Sólo con escuchar los tres primeros segundos de guitarra y ya tengo otra vez veinte años. Por ahí. Eso es música. Rock’n’Roll. Jaz, guapo, gracias.

 

 

Escucha los tres singles del álbum Night Time, de Killing Joke

 

2 pensamientos en “Killing Joke – Night Time

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