Wang Chung – Dance Hall Days

Wang Chung, dúo referente de los ochenta, época bendecida u odiada según –este último básicamente por los que la vivieron con mocos en la nariz y arañazos en las rodillas-, abanderó con cierto éxito la ola de dúos con melena requeté peinada, luciendo camisa tan bien planchada -y cerrada hasta el cuello- que parece que se llevaban a su mami hasta los platos de TV. Desapareció del mapa sin que nadie se preguntara what the fuck fue con ellos. Lo que sí fuimos muchos en preguntarnos, fue un discreto “pero cómo c… me han podido gustar?”. Luego realizas que no sólo compraste algún disco –por un precio que hoy daría para un Plymouth con Fever Tree y es cuando te echas a llorar-, sino que encima lo hiciste con mucho entusiasmo, soltando el dinero al vendedor y corriendo hasta casa para escuchar diez veces seguidas la cara A del vinilo. La B solía esperar al día siguiente. De hecho yo creo que hay caras B que en mi vida he escuchado.

Pero la B del maxi 45T de Wang Chung que tenía –y que sigo teniendo, no me los han robado todos, aunque concretamente este creo intuir por qué-, sí que la he escuchado, más veces que la A. De hecho es en honor a esta canción que hoy entran en este blog. Ya sé lo que vas a decir, no se lo merecen. Bueno, aquí no entran necesariamente por criterios de calidad o talento, a veces por el mero hecho de haberme acompañado en un momento X de mi vida. Ya sabes, la música es tu amiga, raras veces te defrauda, aunque no se eche siempre desodorante y huela a sobaco, como estos.

Wang Chung

La banda se formó nada más entrar en los 80’s, aunque parte de los músicos que la formaron venían de más lejos. Los dos melenas habían estado antes en otros grupos efímeros, uno de 1977 llamado The Intellektuals –¿he escuchado una risa?-, luego 57 Men en 1978, hasta que se constituyó la banda definitiva, con el nombre de Huang Chung. Como sabían que un día se les podía poner a parir, ninguno de los músicos del grupo estuvo con su verdadero nombre. Así es como el melenas jefe utilizó el mote Jack Hues –para que sonara como el famoso “J’accuse” de Emile Zola, menudo Intelektual el pollo-. Eligieron Huang Chung no por el significado en mandarín –campana amarilla, ya ves-, sino por la sonoridad de la expresión. Muy ochentas, donde demasiadas veces primaba la estética. Durante tres o cuatro años sólo conocen el fracaso, por mucho que pasasen a llamarse Wang Chung en 1982, hartitos de escuchar a la gente llamarles Hungchung. Francamente, qué más da una cosa que otra. Total, tienen que esperar a 1984 para por fin entrar en los charts, con dos singles extraídos del álbum Points of the Curve. Uno de ellos era Dance Hall Days, la cara A del maxi 45T que compré tan feliz –venga ya, tampoco me voy a avergonzar más, hay infinidad de cosas peores, te hago una lista?-. Y en la B, There is a Nation, canción pop posiblemente insignificante, pero qué se le va a hacer, a mi siempre me ha gustado, y escucharla treinta años más tarde me sigue provocando ese no sé qué, ya con una capa de nostalgia añadida.

Luego parece ser que tuvieron más éxito con su segundo LP, Mosaic, publicado en 1986, especialmente con los temas Everybody Have Fun Tonight y Let’s Go. Las acabo de escuchar creo que por primera vez, para que veas. Es que en 1986 irrumpieron Pixies, no hay color.

 

 

Un pensamiento en “Wang Chung – Dance Hall Days

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