Minimal Compact – Invocation (For Things To Come)

A un viejo israelí con paraguas diminuto en el cráneo, que llevaba más de cincuenta años acercándose a diario al muro de las lamentaciones a rezar, un día una periodista de la CNN le preguntó que por quién rezaba. El viejo sabio –con cerca de un siglo de vida eres un viejo sabio, independientemente del resto-, contestó que rezaba “por la paz en el mundo, para que mis nietos puedan ser amigos de los árabes, que crezcan en un mundo de amor y respeto mutuo, que no haya más guerras ni odio…”. Después de 51 minutos parecidos, la periodista le tuvo que interrumpir –se estaba agotando la cinta y tenía que ir al baño,- y le preguntó: “y hoy, después de tantos ruegos en este lugar sagrado, qué!” . Y el viejo sabio contestó: “tengo la sensación de estar hablando con un muro”.

Esto debe de pensar Sami Binrbach. Este buen hombre, israelí de nacimiento, predicador musical –la suya esencialmente- desde que aprendió a lamentarse, no tiene hoy muchos motivos para alegrarse. Después de treinta años rogando que se le escuche y que se cumplan sus sueños, nadie le hace caso, ni le presta atención. Es más, no se le acerca ninguna periodista, aunque sea del Tel Aviv Entertainment Gazette. Uyyyy cómo te pasas Fiouck, sobre todo teniendo en cuenta que al Sami Birnbach le viste en concierto con su grupo Minimal Compact, allá por el ochenta y algo, en esta mítica sala rock de tu ciudad, pedo y feliz –yo, sami no lo sé-. Época bendita en la que reinaban The Gordinflon’s –antes llamados The Cure, cuando Robert comía dos veces al mes-, y toda la peña del dark wave, cold wave, new wave y demás olas que susurraban de noche y ayudaban a dormir.

minimal

Minimal Compact no jugó ni mucho menos un papel esencial en la evolución de la música rock y hoy pocos son los que se acuerdan. Sami Birnbach, que había dejado Israel por Amsterdam, era un joven DJ poeta –vamos a llamarlo así-, que actuaba en salas underground de la ciudad–el underground de Amsterdam necesita neopreno?-. Un día de 1981 conoció a Malka Spigel, bajista, con la que montan la banda Minimal Compact, sirviendo hasta el final (1988) una música oscura, minimalista, electro punk con toques orientales. Publicaron una cantidad indeterminada de álbumes –las fuentes no quedan del todo claras-, y consiguieron unos seguidores fieles, pero nunca el apoyo de los medios. Tan solo aparecieron una vez como single de la semana en el NME, y tuvieron su sesión con John Peel.

Siete años de impacto minimalista. Dejaron algunos fabulosos temas para los fans de la primera hora –The Traitor, Statik Dancin, Next One is Real, When I Go, etc- aunque intentar hacerse una idea hoy no es fácil. Es más, te lo pongo complicado, te dejo con una especialmente torturada. Esta canción, aunque para nada de las más conocidas de la banda, sí que es increíblemente representativa de aquellos años en los que uno jugaba a darse miedo escuchando canciones depresivas. Invocation (For Things To Come), la endecha ochentera por excelencia.

Ojo, esto es un collector, no es nada fácil encontrarla.

 

Escucha Invocation de Minimal Compact

3 pensamientos en “Minimal Compact – Invocation (For Things To Come)

  1. Pingback: The KVB – Minus One | Un día, un disco

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